Caos técnico en las votaciones ciudadanas del Ayuntamiento de Sevilla sobre la Feria de Abril

Colapso en la web, retraso en la recepción de claves y lentitud a la hora de votar presencialmente han sido la tónica en el primer día de votaciones.

Tras meses preparando el día de votaciones las primeras horas de dicho referéndum está siendo un caos debido a la masiva respuesta de los sevillanos tanto en la plataforma digital que ha quedado colapsada a primera hora, como en los votos ejercidos en los distritos.

Está habiendo problemas por el retraso en la recepción de las claves para votar más allá de los 5 minutos que anuncia el portal.

Desde el Ayuntamiento de Sevilla se llama a la calma ya que según informan sus responsables “aún queden cinco días para participar” y recuerdan que se puede votar desde los distritos.

La portavoz de Participa Sevilla, Susana Serrano, ha declarado: “Hoy era un día muy importante para empezar a fomentar las votaciones para decidir en temas importantes de la ciudad y el Ayuntamiento no ha estado a la altura necesaria”. Serrano califica como “frívolo” el preguntar sobre la necesidad o no el número de casetas en la feria. Si los problemas para votar “son el resultado de una gran respuesta de la ciudadanía nos alegra”, y matiza que la falta de previsión es la que ha provocado el colapso en la red “No es nada trivial” ya que, según Serrano, “si queremos fomentar la participación ciudadana las consultas no se puede fallar en el apartado técnico a la hora de realizarlo (…) No solo nos jugamos esta consulta, sino la credibilidad y promoción de este tipo de mecanismos de participación en el futuro” concluye la portavoz.

Desde el Ayuntamiento no se facilitan datos sobre la demanda ni el número de sevillanos que ha llegado a votar.

En los distritos, a la hora de ejercer el voto ha faltado información, la gestión ha sido lenta, confusa y ha supuesto una carga extra para el funcionariado que no estaba formado adecuadamente. No había carteles informativos de cómo o dónde votar. En el panel táctil de los números no había ninguna referencia al referéndum y los votantes iban a información teniendo que esperar una cola de unas 20 personas.

Si el votante preguntaba a los funcionarios nadie sabía responderle y el que sabía le volvía a mandar a la misma ventanilla inicial para que le recogieran los datos, se comprobara el empadronamiento y se le pudiera enviar un código al móvil. Con los cuatro dígitos de la clave y el DNI se podía ejercer el voto mediante una pantalla. Todo ello de acuerdo a unos turnos con lo que el tiempo medio para votar era de más de una hora.

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