Susana Díaz lleva al abismo al PSOE y luego se esconde

Tras cargarse casi al PSOE, la tapada de la conjura no se postula arruinando el futuro de sus esbirros, del partido y más grave aún, de los que tenían esperanzas en echar a Rajoy.
¿Quién va a confiar en una persona que apuñala al capitán del barco en medio de la tormenta?

Tras cargarse el PSOE Susana Díaz, con la inestimable ayuda de García-Ferreras y Cebrián, se vuelve a esconder y no se propone como alternativa a Pedro Sánchez. Tras mover los hilos para que 17 miembros del Comité Ejecutivo se inmolaran por ella intentando así derrocar con un golpe al Secretario General del partido, la presidenta del PSOE más corrupto del país, no se postula dejando a sus compañeros de conjura al pie de los caballos.

Tras presentarse al borde del llanto,cuando sus esbirros le han recibido aplaudiendo, menudo teatro barato, ha hecho un discurso como si fuera una persona humilde, fraternal y de consenso.
¿Quién va a confiar en una persona que apuñala al capitán del barco en medio de la tormenta? ¿Quién va a confiar en la representante del PSOE andaluz y sus escándalos multimillonarios de fraude a los trabajadores? Los que te han seguido tienen que estar acordándose de ti tras la espantada (tipo Rajoy) que acabas de dar en público convocando a todas las cámaras del país.
Por cierto, has grabado a tus delegados para ver quién aplaudía y quién no, muy democrático. Esta mañana has mandado a una persona casi desconocida a reclamar el control del partido. Todavía se escuchan las risas cuando Verónica Pérez se ha autoproclamado la máxima autoridad del Partido Socialista Obrero Español.
De verdad para ya. Dimite y vete a buscar trabajo como todo hijo de vecino. Seguro que tu partido andaluz te echa una mano. Esto es lo que pasa cuando los partidos están llenos de profesionales de la conjura y gente de partido que no ha ido a una entrevista de trabajo en su vida.
Ya has conseguido darle la presidencia a Rajoy. Ya no habrá cambios y os taparéis unos a otros los casos de corrupción con el control de los jueces. Felipe, Pujol y tantos otros ya pueden estar tranquilos, nada se sabrá y todo quedará en La Familia.

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