Susana Díaz quiere la abstención pero no se atreve a plantearla

Tras forzar a dimitir a Pedro Sánchez la gestora que lidera de cara a la galería el presidente asturiano, Javier Fernández, y que es controlada en la sombra por la baronesa andaluza, Susana Díaz, tiene claro que quedando sólo 28 días para que se disuelvan las Cortes sólo queda la abstención.

Mientras Pedro Sánchez defendía que unas terceras elecciones son preferibles a ceder el gobierno a Mariano Rajoy los críticos con la gestión de la anterior ejecutiva abogaban por abstenerse y dejar gobernar a Rajoy. Sin embargo ahora que han conseguido matar (políticamente) a Pedro Sánchez no se atreven a llevar a cabo la postura por la que urgieron el levantamiento contra el Secretario General que muchos militantes consideran un “golpe de estado”.

Precisamente por miedo a perder definitivamente el favor de los militantes la actual gestora y su presidenta en la sombra, Susana Díaz, no se atreve a plantear claramente la abstención en un Comité Federal. De momento, no se prevé que el máximo órgano del partido sea convocado al menos a corto plazo. Normalmente las reuniones del Comité Federal se celebran en sábado para facilitar la llegada de los varios centenares de miembros desde toda España y pese a que quedan sólo 4 sábados antes de que se disuelvan las cortes y se convoquen nuevas elecciones el actual presidente de la gestora asegura que “aclaró que no sería este sábado y que el PSOE tiene tiempo para decidir”.

Por otro lado Susana Díaz fue preguntada por la prensa durante un acto en Almonte una localidad de la provincia de Huelva. Aseguró sentirse triste por la situación actual que vive el PSOE, situación que ella ha provocado con sus intrigas, y preguntada por los pasos que debe seguir el partido afirmó que “no toca” hablar ahora de eso.

La lamentable imagen ofrecida por el sector crítico liderado por Díaz en el Comité Federal del pasado sábado no ha pasado inadvertida por la militancia que cierra filas entorno a su antiguo secretario general, Pedro Sánchez, que ha anunciado que continuará en su escaño de diputado y se presentará a las primarias para volver a liderar el PSOE.

No sabemos muy bien si estos últimos movimientos de Sánchez hacen que la actual directiva, liderada en la sombra por Susana Díaz, prefiera actuar con calma y pensando más en sus intereses (no perder el favor de la militancia) o esta falta de decisión y contradicciones públicas se deben a simple mediocridad y falta de altura de miras. Quizás un poco de ambas cosas. Casi seguro un poco más de lo segundo.

 

 

Compartir