Los cuatreros de Rajoy han incendiado la sede del PSOE, se arrodillan ante el Poder y queman la lista Falciani

La banda de Omaita proyecta manchar la imagen de Pedro Sánchez con ayuda de mercenarios de la prensa y retrasar a mayo del 2017 el voto de la militancia

Tras entrar como elefante en cacharrería en la sede del PSOE y destrozarlo todo, ahora, la jefa habla bajito y proyecta su imagen matriarcal mientras, al fondo, hay gente aplastada, fuegos incontrolados y grietas en el edificio. La bomberatorera dice ahora que hay que coser el partido. Pero ¿Qué partido? ¿El suyo? Ha mandado a Luena a la quinta fila del Congreso detrás de una columna y a Pedro Sánchez no lo ha echado a la calle porque la agarraron los ujieres mientras gritaba como una posesa y le inyectaron morfina para elefantas.

Y es que Omaita/Peggy tiene esa manera de hacer las cosas que le caracteriza. Ridiculizó hasta a su marido con tal de salvarse ella. Da igual, mi marido no importa, es un tieso. Paralizó las multimillonarias ayudas europeas a la formación en Andalucía porque la red clientelar le rodea y eso podría afectarle a su ambición. No importa que la formación sea una de las claves para que miles de “ninis” vuelvan a integrarse en el mercado laboral. No importa, sólo su futuro es lo importante. Los desempleados y trabajadores no importan al PSUSA. Ha reventado el partido y lo ha dejado tirado como un chicle ante Rajoy para que ella no tuviera que decir la palabra “abstención” y dañara sus posibilidades de dirigir su PSUSA.

Ahora PSUSA no tiene ninguna fuerza, ningún discurso, ningún líder, muchas contradicciones, mucho odio y la imagen de una banda callejera del Brooklyn de los ochenta. Rajoy puede ir a las terceras elecciones con el mensaje, que ya repiten sus mercenarios de la prensa, que ahora el gobierno es demasiado débil y España necesita un gobierno fuerte. Sus votantes irán despues de santiguarse a votar a los ladrones olvidando el “no robarás”. El PSUSA sacará 25 diputados pero todo será culpa de Pedro Sánchez, no lo dudéis. Ya están cambiando de opinión los periodistas para dañar su imagen un poco más. Cebrián y Ferreras están agrupando a la banda “La Palomera balasera” en las colinas negras para asaltar el tren de la Democracia, la dignidad y la verdad. Si finalmente Mariano es Presidente con 137 escaños lo pasará muy mal y por ello quiere que el PSUSA le cubra las espaldas y le asegure que Pedro Sánchez no va a volver.

Peggy escucha a su amo y ejecuta sus órdenes al pie de la letra. El PSUSA, el gusanismo, planea adormecer a sus militantes. Les irá repitiendo como un mantra los mensajes que evoca Don Mariano desde Plasmaville y los mercenarios mediáticos, que escriben lo que dice el Poder, propagarán la palabra mariana para que pasen 7 meses hasta la elección de Omaita como jefa de los conejos asustados. Ofrecerán muchos puestos y trabajos en el partido para que todos repitan en el coro el Miserere de Pedro Sánchez. Lo temen, ya que podría volver, ganar la Secretaría General y organizar un gobierno alternativo. Rajoy lo quiere bien muerto, porque Bárcenas le tiene agarrado por ahí y si Don Mariano cae, la Traviata sonará ante los jueces e irán algunos a prisión. No se puede pactar con Unidos Podemos porque la lista Falciani saldría a la luz y muchos quedarían en evidencia. Rivera no puede ser neutral y regenerar el país porque a Pujol le duele un poquito el costado, se molesta y le podría dar por morir matando contando lo que sabe (¡Caerán todos!).

No hay problema, la carcoma ha agujereado todos los cimientos del PSOE y ahora está podrido, apesta a gambas caducas y flatulencias cerveceras de las bacanales de los gusanos del PSUSA.

Compartir