Los “susanistas” vigilan los movimientos de Pedro Sánchez e intentan desactivar su vuelta.

Emiliano García-Page, uno de los barones que preparó el derrocamiento de Pedro Sánchez ha declarado que no hay que abstenerse lo cual choca con la decisión de no votar la posición política del partido en el Comité Federal. Ximo Puig también está en contra de la abstención.

Esta situación hace que si García-Page y Puig se unieran a los barones que apoyaron a Pedro Sánchez, Iceta, Mendoza, Armengol, Hernández…, podrían ser mayoría en el Comité Federal que decida la posición del PSOE.

Javier Fernández, Guillermo Fernández Vara y Javier Lambán son los únicos que han declarado abiertamente que hay que abstenerse. Susana Díaz sigue nadando en la ambigüedad aunque todo el mundo sabe que cuando dijo que con 85 diputados no se puede gobernar, apostaba por la abstención.

Los barones temen la vuelta de Pedro Sánchez ya que el ex Secretario General mantiene su escaño y tiene el apoyo de la militancia. Los militantes, con la etiqueta #MilitantesEnPie no quieren que la gestora alargue el proceso de elección de nuevo Secretario General y están recogiendo firmas para alcanzar los más de 90.000 firmantes y exigir un Congreso extraoridinario. Los “susanistas” quieren lo contrario, que pase mucho tiempo para que se olvide la dramática semana en que el aparato derribó al Secretario General del partido elegido por sus militantes.

El gobierno alternativo es ya recuerdo. Rajoy gobernará cuatro años más y ésto más la presencia de Pedro Sánchez en el hemiciclo podría envalentonar a algunos diputados a votar no a Rajoy y mantener la llama viva del “NO” hasta vencer en el Congreso Extraordinario.

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