Liberada una joven rumana atrapada por el clan del “lover boy”

Un “lover boy” es un proxeneta que engaña a jóvenes de países extranjeros para que vengan a España a trabajar y a casarse con él. El proxeneta les promete un trabajo y casarse con ellas para conseguir que las jóvenes dejen su país y caigan en su red de prostitución.

Los policías conocen bien a este tipo de tratante de seres humanos y la última víctima que cayó en el engaño ha sido liberada en Sevilla por miembros de la Policía Nacional.

La víctima es una joven rumana, de 28 años que está embarazada de su proxeneta y que era obligada a practicar la mendicidad por un clan familiar rumano. Si no obtenían dinero por mendigar tenía que prostituirse para entregar ingresos a la red que estaba “sometida en condiciones de acuartelamiento y vigilancia continua”, señala la Policía.

Los agentes comenzaron la investigación tras la denuncia de la propia víctima que, en una distracción de sus captores, huyó hasta una comisaría donde explicó su situación.

Las mujeres de la familia, la hermana y la novia del líder de la banda, eran las encargadas de vigilarla y mantenerla encerrada.

El cabeza de familia, de 38 años de edad, tenía antecedentes policiales y fue el encargado de captar a la joven en Rumanía ofreciéndole un trabajo como limpiadora.

Las dos mujeres del clan y el jefe han sido puestos a disposición judicial aunque han quedado en libertad con cargos mientras que la víctima está atendida por los Servicios Sociales.

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