La gestora confía en que los militantes hartos no renueven según los críticos

Los críticos denuncian una nueva maniobra ‘golpista’ para dar más opciones a Susana Díaz esperando a que se vayan los militantes que están hastiados con la gestora ‘susanista’

El próximo Comité Federal del PSOE de este sábado se debatirá y aprobará el calendario que proponga la gestora para la celebración del 39º Congreso federal del partido y las primarias para elegir un nuevo secretario general.

Desde la gestora dijeron que sería antes del verano y así parece que va a ser, 3 o 4 días antes del verano apurando los límites. Diez de 19 secretarios generales autonómicos del PSOE han pedido a Javier Fernández que prefieren que se celebre en abril pero la gestora tiene marcado el calendario por Susana Díaz para intentar desactivar a Pedro Sánchez. Junto a la baronesa se alinean Fernández Vara, García-Page, Ximo Puig y Javier Lambán.

Desde la gestora declaran que “hay consenso para acatar lo que diga el Comité Federal” y justifican el ir en contra de la mayoría de barones con el retraso de la convocatoria porque es algo que ‘trasciende’ a lo que pidan y que hay unos territorios que están unidos y otros no.

Pero a pesar de ser fijada la fecha no se hará la convocatoria oficialmente para intentar mantener desmovilizados a los críticos. La gestora tiene que convocar con un margen de 60 días antes de la celebración del Congreso.

Sin embargo el sector crítico creen que no lo hacen porque una vez se convoque se cierra automáticamente el censo y la gestora quiere que los militantes que están hartos se vayan del partido y no renueven ya que ahora son las fechas de renovación de cuotas. De esta forma Pedro Sánchez tendría menos apoyos y Susana Díaz tendría más opciones de remontar las malas expectativas que las encuestan le dan.

Las cuotas se giran a mitad de enero y tienen 8 semanas para pagarlas y la gestora espera “purgar” a los críticos porque no renueven sus cuotas. Además declaran los críticos está por ver si Susana Díaz permitirá a los 18.000 militantes del PSC votar después de las amenazas que lanzó a Miquel Iceta.

Compartir