Aguirre compara Chernobil y Madrid pero no aclara los 5,9 millones recibidos por su marido

Esperanza Aguirre ha escrito en el diario Expansión que “los países capitalistas” están en mejor situación para combatir la polución, porque están “los desastres ecológicos del comunismo, como Chernobil, que es posible que nunca se reparen”. Muy bien marquesa, Chernobil y la contaminación de Madrid. Cualquier barbaridad menos aclarar los 5,9 millones de euros en ayudas que recibieron las empresas de su marido, donde usted figuraba, para luego quebrar. Ya puede irse tranquila a cantar ‘línea’ porque ya ha hecho el show del día.

Esta es la última función del show que lleva ofreciendo la concejala en el Ayuntamiento de Madrid sobre el “Ayuntamiento comunista-populista de Madrid”, al que acusa de “prohibir, declarar de la noche a la mañana un estado de excepción circulatoria”.

Según Aguirre la aplicación del protocolo de alta contaminación es “coacción, prohibición y multas, muchas multas, para recaudar mucho dinero”.

Ahí están Chernóbil, la desecación del mar de Aral o la lluvia ácida en todos los países del Este de Europa para dar testimonio inapelable de los resultados a los que conduce el comunismo en materia de medio ambiente” zanja la veterana política.

Ya no sabe qué hacer, decir o montar en la calle. Se sabe que no se disfrazará de maletín del ‘tamayazo’ o de ‘gestapillo‘, o de ‘Correa‘ de comisiones o de ‘Púnica’. No sabemos cuál va a ser el próximo show al que todos los medios entraremos como borregos a comentar. Así es como sobrevive cuando una noticia le salpica sobre los 5,9 millones de euros en subvenciones recibidos por ella y su marido, la masiva adjudicación de contratos a su amigo Arturo Fernández o su peligrosa relación política con implicados en la Gürtel o la trama Púnica. No importa que la policía entre en la sede del PP de Madrid durante horas para buscar indicios de corrupción pura y dura y financiación ilegal de su partido; sale con la cara compungida, contrata a un implicado en la trama para que no cante y sigue con el show.

Cuando un periodista le pregunte por la contaminación de Madrid a ver si acto seguido, la incomoda un poquito y le pregunta por alguno de las bombas tóxicas que ella ha generado en la vida política de este país durante décadas. Porque si entramos en su jueguecito, el de los payasos, la tendremos 50 años más cantando ‘bingo’.

Comentarios
Compartir