Sánchez gana por K.O a Susana Díaz en el debate del PSOE

En el Derechamediática Arena, el exsecretario general logra un triunfo sobre la púgil del aparato

Debate del PSOE en el Derechamediática Arena

Y llegó el día del debate, como si fuera un combate de boxeo, las espadas estaban en alto y había mucha expectación. Ana Rosa trajo a Eduardo Inda y conectó con Pilar García de la Granja para hacer piña a favor de la lideresa, la púgil del aparato . Habían apostado mucho en el Derechamediática Arena. En La Sexta Ferreras ya daba por perdedor a Pedro Sánchez antes de la celebración del mismo y RTVE había congregado a 4 tertulianos, de muy diferente ideología política, que iban desde la derecha más rancia al centro derechón, y que atacaron a Sánchez al unísono, alabaron a Susana Díaz y dieron vencedor a Patxi López antes de que los jueces del cuadrilátero dieran su veredicto.

Apareció Susana Díaz abrazando hasta las farolas con su carpeta donde ponía ‘PSOE’ para que se viera que ella era 100% sin aditivos. Entró y tuvo 30 segundos a un metro a Javier Fernández, a su lado, pero a ella no le importó. Tuvieron que ser los periodistas los que le recordaron que tenía a una figura inerte junto a ella. Entonces se mostró sorprendida. Al fin y al cabo es como si fuera su mayordomo, el que ha tenido las llaves de la mansión socialista todos estos meses con poderes ejecutivos, algo ilegal y sin embargo posible en el PSUSA de la lideresa.

Tras las fotos de los tres candidatos empezó por fin el debate/combate. Parecía que por fin los militantes iban a saber cuál era el proyecto de partido de Susana Díaz, pero no fue posible. Desde su equipo, que saca pecho con la transparencia, dijo que lo presentaría mañana, que no lo había traído al debate. Hoy no, mañana, no vaya a ser que se enteren los militantes lo que piensa hacer con su PSUSA. Se lo recordó irónicamente Sánchez “Hazlo antes del recuento por favor Susana”.

Al principio del debate Patxi López alzó la voz contra Sánchez, ya que él se va a unir a Susana Díaz, como está programado desde hace meses por Rubalcaba, el que se retiraba de la política. Durante el primer bloque dijo 20 veces lo mismo, ‘unidad’. Vale, pero tú te vas a quedar con el que gane, te da igual cualquiera. Reclamas que algunos cargos de los dirigentes que te siguen se cuelen en puestos de relevancia y a seguir viviendo de esto. Sin arriesgar, no vayamos a mancharnos.

Susana Díaz estaba nerviosa, sudaba mucho y empapó la camisa bajo los hombros, quería empezar a repartir su terrible gancho de derechas, su mejor golpe y dijo “Pedro, comprendo que la decisión de la abstención fue dolorosa”.

A este falso amago propuso Sánchez un ataque contundente: “presidentes de comunidades autónomas y alcaldes socialistas ‘no se han podemizado’ por pactar con Podemos” en referencia al discurso de la derecha política y mediática. Y luego añadió “El PSOE debe mirar de frente al PP y nunca desde abajo” sobre su posición actual de rehén de Don Mariano.

El árbitro López los separó y dijo que no se pegaran. Pero entonces Patxi ¿Para qué se organizaba el debate/combate? López, los amaños y los tongos no les gustan al público. El debate es para dilucidar quién es el mejor.

Continuó la velada con López diciendo que había que mirar al futuro. Claro, si no dimites de tu escaño y saltas como liebre, es mejor que no te lo recordemos ¿verdad? Ni tampoco el papel de la lideresa en la coordinación, maquinación y ejecución del ‘golpe’. Aquí todos amigos, a repartirnos carguitos y ya está. No se trata de eso, en política hay que mojarse, tener palabra y principios.

De nuevo Susana Díaz recurrió a los golpes bajos, para sacar toda la ira que tenía dentro porque van cuatro gatos a verla a los mítines. Dijo que no iba a insultar a sus compañeros, pero se le giró la cabeza y le espetó a Sánchez: “No digo que seas voluble, cambias de opinión en función de lo que te viene bien”.

Respondió Sánchez reflejando en gráficos como el votante del PSOE prefiere mayoritariamente su proyecto y el votante del PP prefiere claramente a la lideresa, y luego detalló 5 o más declaraciones contradictorias de la ‘Mejor derecha de Triana’. Ella dijo “No mientas cariño” mientras retorcía un boli con sus manos y dijo por fin algo concreto sobre lo que hará si ganara “Si el PSOE no remonta me iré sin fracturar el partido”.

¿Más? No se sabe si quiere reducirlo a grava tras la cantidad de martillazos que le ha dado desde hace 3 años, cuando empezó a preparar este combate en un gimnasio en la sombra. Entonces el árbitro López salió de nuevo a proponer un apaño, que gane el que gane, que cuente con él. 

Sánchez siguió con su estrategia y detalló como la lideresa había estado dividiendo el partido y dañando la imagen de su secretario general desde hacía 3 años, llevándolo al ‘golpe’ de octubre que salvó a Rajoy y al PP.

Ella, con todo su cariño le respondió: “Entiendo que trates de justificar las derrotas, pero tu problema no soy yo. Elegiste una ejecutiva, solo siete quedan trabajando en torno a ti, tampoco tus portavoces parlamentarios, Zapatero no se fía de ti, Felipe González piensa que lo has engañado. Tu problema eres tú, Pedro. La gente no se fía de ti. Deberías hacértelo ver” y para rebajar la brutalidad de su cariñoso ataque a su compañero dijoCreo en el PSOE como un instrumento de cambio, orgulloso y reconocible“.

Fue un durísimo derechazo de la que no venía a insultar. Al escuchar esto y viendo que la sultana podía entrar en modo Peggy zurrando a la Rana Gustavo, dijo algunas palabras sobre coherencia para apaciguar. Al escucharlas Sánchez le recordó: “Por coherencia y credibilidad estoy en el paro. Si la abstención fue un error, podías haber renunciado al acta, Patxi“. Tremendo gancho ético de izquierdas cargado con la palabra hereje, ‘dimisión’.

El árbitro se tambaleó, pero Susana le agarró por la nuca y lo mantuvo en pie. Sonó la campana para un descanso de 5 minutos y la lideresa dijo “a ver si se calma el nene“. 

En la reanudación Sánchez reforzó su posición en el cuadrilátero con la encrucijada en la que está el partido, si abrir la “vía portuguesa” o ser una “fuerza subalterna a la derecha” con la “Gran Coalición” y llegar a ser “tercera o cuarta fuerza política”. Luego añadió: “No se puede cuestionar diariamente al secretario general, porque debilitamos a la organización y damos armas a la derecha mediática y política. El 21 de mayo habrá unidad y habrá lealtad con el resultado electoral. Espero que sea igual con el resto de candidatos”.

A su vez dijo que no se debían acumular cargos en el partido como Cospedal, en referencia al proyecto del Susanato y añadió: “Desconocemos el modelo de partido de Susana. (…) Hazlo antes del recuento por favor Susana” recordando que la lideresa no había traído ni siquiera el proyecto de partido, mostrando su verdadero interés en que lo supiera la militancia.

Para dejar a su contrincante K.O recordó como la lideresa había tenido una carrera fulgurante plagada de ‘gestoras’: “Fue muy duro aquel día. (…) Y todo para abstenernos ante el PP. (…) Susana ha hecho vida orgánica, ha tenido 32 gestoras. (…) Se ha hecho dimitir a muchas ejecutivas, y posteriormente se ha impuesto una gestora que impuso a un secretario general, no quiero eso para mi organización, quiero que los militantes decidan”.

Ahí dejó ‘grogui’ al tándem tongosusanil López Díaz, a falta de un último ‘asalto’. Susana balbuceó “aumentando la participación de los militantes” pero no especificó más. Además Díaz añadió que ella había “respetado siempre la voluntad de los militantes”.

Tras esto hasta el árbitro la miró extrañado. Quizás había perdido la memoria y se había olvidado como derrocó al secretario general elegido por la militancia. “No diré que cuento con los militantes” detalló Díaz, y luego versionó el lema de Trump Make PISOE Great Again

Segundos después afirmó mientras caminaba en zig zag, “Creo tanto en la democracia de este partido que me presento a estas primarias y asumir la responsabilidad de hacerlo, y decidí presentarme tras la afirmación de que hay bandos”. Como si no hubiera fomentado ella los bandos y hubiera organizado un ‘golpe’ democrático y juvenil con las momias del aparato.

La Púgil del Aparato, K.O. por un golpe de izquierda ética

Hasta Patxi López se dio cuenta de que no estaba bien. Estaba fuera del combate de la ética, la democracia y la coherencia. El árbitro, viendo lo que decía, la sentó en su rincón y le dieron aire con una toalla. Estaba derrotada.

En el último asalto, el minuto de oro, López repitió lo mismo y aseguró que se pondría a “disposición del vencedor”.

Susana, que miraba las luces del Derechamediática Arena, levantó el dedo y dijo tambaleante: “Aspiro a liderar el partido desde la humildad, la decencia y la generosidad.”. El público se reía de sus palabras y entonces su equipo salió a sentarla de nuevo y darle agua.

Sánchez levantó los brazos como claro vencedor y dijo: “O curar o cronificar la abstención. (…) Pido el voto para luchar contra el PP, y no condenarnos a languidecer y ser la tercera o cuarta fuerza política. El PSOE será de nuevo ganador cuando sea coherente y generoso, creíble, que sea la última vez que un secretario general tenga que dimitir por cumplir la palabra dada”.

Los jueces del Derechamediática Arena dijeron que había ganado López, el árbitro, y le fueron a entregar el cinturón de oro. Entonces la militancia comenzó a quejarse y a tirar almohadillas. Los jueces tuvieron que largarse llevándose a Díaz que repetía “he ganado, he ganado. Make PISOE Great Again”

Ante el revuelo ocasionado, la decisión finalmente la tomará el público el próximo domingo 21 de mayo con su voto secreto, sin tongos, ni jueces ni árbitros comprados.

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