Sin eufemismos

Rajoy y Puigdemont se quedan sin trucos en su circo mediático

Carles Puigdemont no quiere declarar la independencia de Cataluña el lunes y lo sabe. La partida de cartas entre Rajoy y el president se está acabando, ya no quedan apenas naipes marcados. Ambos han sido unos siniestros payasos, unos pirómanos que se han quedado sin campo que quemar y están desnudos en el desierto. Rajoy ha jugado con la Policía, la Guardia Civil e incluso el CNI. Ha encerrado en malas condiciones a funcionarios que cobran muy poco y los ha lanzado en un ambiente hostil a cumplir una orden que él mismo no quería que cumplieran. Rajoy quería que Puigdemont no reculara tras el referéndum, que tuviera motivos para declarar la independencia, porque Don Mariano quiere que se rompan los independentistas cuando se vean ante el espejo, ante el abismo de la posible cárcel.

Por eso no impidió el referéndum y mandó a los agentes a una misión imposible, quería que hubiera imágenes de violencia en Cataluña. Si el referéndum fracasaba del todo se les podrían escapar, por eso el CNI no paró las urnas. Don Mariano, aunque la imagen de la Policía y la Guardia Civil y de España quedaran dañadas internacionalmente o que hubiera cientos de heridos, tenía un objetivo. Llevar al independentismo a un callejón sin salida. Por eso ha utilizado hasta al Rey, obligándole a pronunciar un discurso político donde no se habló de diálogo, ni de los heridos por el 1-O. Le da igual. Quiere sobrevivir, si pierde el poder irá a la cárcel y lo sabe. Por eso Mariano necesita fuego, tensión, que todo arda y ha encontrado a otro pirómano enfrente. Se trata, junto con el inestimable apoyo de los medios y periodistas mercenarios, que todo arda, que parezca que viene el fin del mundo, cuando en verdad no va a pasar nada. El plan es desdibujar al PSOE, porque pide diálogo y estaba creciendo en las encuestas. Hubo llamadas a Atresmedia, donde Ferreras y Roures comenzaron a fomentar el circo. Roures invitó a Junqueras e Iglesias a su casa, el lío se estaba montando. También se llamó a Cuatro. Mediaset y Atresmedia deben muchos beneficios con su duopolio ilegal a Don Mariano. Su papel es echar gasolina, sin analizar la verdad del asunto, quedarse en tuits y en la superficie. Circo, mucho circo.

Rajoy y Puigdemont apostaron por quemar las naves, que no hubiera marcha atrás, pero lo que no calculó Carles es que el tiempo ahora corre a favor de Don Mariano. Le da igual todo, al fracasar el pacto de Silencio con Pujol y Su Majestad Cateta del PSUSA y el viejo aparato socialista, no le quedaba otra opción que una mayoría absoluta. A Mariano le gusta estar sin hacer nada viendo al Real Madrid, o al Leganés. Conoce muy bien cada jugador de La Liga, es lo que verdaderamente le interesa. Todos sabían que no habría declaración unilateral de independencia, y si la había no tendría ningún efecto, porque sin el apoyo de la ONU no lo tiene.

En cuanto un banco moviera un dedo la mascarada se desvelaría y eso acaba de ocurrir. Lo que sí queda es un joven tuerto y la división en la sociedad catalana. La gente se insulta, se pelean los amigos, mientras Mariano y Puigdemont sonríen envueltos en llamas. Pero ahora ya no queda nada a lo que prender fuego. Ahora ambos Señores de la Mentira se han quedado frente a frente. Puigdemont traga saliva porque o va a la cárcel o pierde el poder, y va a la cárcel. Artur Más, le pegó el capotazo y lo dejó para que se comiera el marrón. Ambos son soldados de la organización, de La Sagrada Familia Pujoliana, trinitaria en el 3%. Han dividido a su propio pueblo, le han mentido y lo han llevado a la crispación, y todo porque pueden ir a la cárcel por los innumerables robos a Cataluña, ellos sí, no yo, que soy andaluz y en mi vida he robado a nadie.

Mariano, del otro clan forajido, no quiere estar en una celda, quiere seguir mandando para que nadie, ni siquiera un juez, le tosa. Los ladrones han saqueado todo, los pactos están rotos entre los partidos que protegían a los constructores. Todos están pringados. El nuevo PSOE es la amenaza, porque no quiere saber nada del pacto y podría gobernar con Unidos Podemos, quieren doblegarlos. ¿Cómo van a explicar todo el daño causado? ¿Cómo van a volver a engañar a los soberanistas los trileros de Junts pel Si? ¿Nadie en los medios tuvo el valor de contar el engaño?  Llegamos al último acto y los pirómanos, con sus mercenarios mediáticos, han quedado frente al espejo. Sus payasadas ya no hacen gracia, tendrán que dejarlo. El público, sobre todo el infantil, lo agradecerá.

loading...