Sin eufemismos

Ventajas de instalar una alarma

Si hablamos de alarmas, podemos distinguir una buena cantidad de sistemas de alerta, tanto en viviendas como en negocios. Hay alarmas de detección de incendios o gases peligrosos, sistemas de control integral, que se conectan a una base domótica en instalaciones denominadas inteligentes y, como no, las alarmas de seguridad que son las más conocidas. Es de estas de las que queremos destacar sus ventajas, con la colaboración de alarmas.plus. Si estás dudando sobre si es buena idea o no instalar una, aquí tienes la respuesta.

 

Con toda seguridad, la prevención es la razón principal por la que se instala una alarma, tanto en una vivienda particular como en un negocio. Teniendo en cuenta que el número de robos, así como de intentos de cometerlos, no para de aumentar, tomar medidas disuasorias es cuanto menos imprescindible.

Aunque no garantiza que no se produzca el robo, el simple hecho de que haya una alarma y se advierta de ello funciona como sistema de disuasión. Un ladrón siempre buscará el modo fácil de hacer su “trabajo”, por lo que el riesgo a que salte una alarma y advierta a los vecinos o a la policía no es algo que precisamente le guste. Si ve una alarma, lo más probable será que busque otro sitio donde entrar.

Tranquilidad para ti

El factor de prevención hace que sintamos una mayor tranquilidad cuando cerramos la puerta y dejamos durante unas horas o días nuestra casa o negocio. Poder colocar un cartel avisando de que la propiedad está protegida con una alarma crea un efecto muy necesario para nosotros, que de permanecer intranquilos por lo que pueda estar pasando en estos momentos llega a causar problemas muy graves, como insomnio.

Instalar una alarma conectada a central todos los días y a todas horas, puede ser lo que te haga falta para poder dormir bien y que todo el mundo pueda seguir con su vida normalmente.

Protección continua

Una alarma proporciona protección, ya que en casa se puede conectar cuando todo el mundo se va dormir, y no sufrir ningún sobresalto si alguien intenta entrar aprovechando la noche. Además, cuando estamos fuera mantenemos este grado de protección, pudiendo recibir una alerta en caso de que ocurra algo en casa o en el negocio.

Evita gastos imprevistos

Además del efecto que produce en sentido emocional, una alarma es una forma de prevenirse de gastos económicos, ya que el perjuicio que tiene un robo en este sentido es más que evidente. Y no hablamos únicamente de cuando se entra a robar y no hay seguro, sino también cuando tenemos uno, porque el coste de las pólizas es superior cuando no se cuenta con medidas de protección como puede ser una alarma.

Hay quien piensa que instalar una alarma supone un coste que no se pueden permitir, y hasta cierto grado innecesario. Sin embargo, cuando ocurre un robo y se ven las pérdidas, se hace evidente que no se trata de un gasto, sino de una inversión en seguridad bastante necesaria. Además, no hay que pensar solamente en el coste de lo que se roba, sino de los destrozos que causan a menudo quienes entrar en busca de algo que llevarse.

¿Qué tipo de alarma elegir?

Una vez que queda claro que instalar una alarma es algo bastante interesante, llegan otras preguntas habituales. Por ejemplo, cuáles son las alarmas que hay hoy en el mercado. Y la verdad es que hay una cantidad de modelos muy amplia.

La alarma tradicional es un sistema que salta y alerta con luces y sonido cuando alguien abre la puerta por la fuerza o entra por algún otro sitio que tenga un detector. Lo normal en la actualidad es que se conecte a un panel de control, con un código para desactivarla cuando se está en el interior o cuando entras. Básicamente, este es el sistema del que parten el resto de dispositivos.

Existen otras alarmas más avanzadas, como las inalámbricas, que no dependen de cables para identificar que alguien ha entrado. Estas se valen de frecuencias de radio para comunicarse con todos los puntos de control. Algunas de ellas incorporan medidas adicionales porque los ladrones a menudo tienen inhibidores que bloquean las frecuencias e impiden que las redes se comuniquen.

Otro tipo de alarma es la videovigilancia, que combina la alerta con la posibilidad de ver qué ocurre dentro de la vivienda o el negocio. Así, además se puede grabar y utilizar como prueba en caso de que el ladrón huya y deje como pista la copia de la grabación, que hoy se almacena en un espacio virtual, sin acceso por su parte.

Los normal es que la alarma esté conectada directamente con la policía o una central de seguridad. Así, en cuanto se recibe un aviso, los efectivos se ponen en marcha y llegan al lugar en poco tiempo, sorprendiendo a los ladrones en ese momento. Algunas no hacen ruido, sino que avisan de inmediato para que el factor sorpresa sea aún mayor.

Elegir uno u otro dependerá en gran medida de varios factores. Tanto de cuál es el grado de seguridad que quieres como de cuánto puedes gastarte en una de ellas.

Calcula el presupuesto y elige tu alarma

Si quieres despejar todas tus dudas y tomar la mejor decisión a la hora de elegir, calcula el precio de tu alarma aquí. El buscador te irá haciendo una serie de preguntas para determinar las necesidades que tienes, y en unos cuantos pasos podrás dar con la alarma que mejor se adapte, independientemente de si se trata de una vivienda o un negocio. Así podrás disfrutar de las ventajas que hemos comentado un poco más arriba y comprobar en persona que son ciertas.

Si todavía no has instalado una alarma en tu casa o para proteger tu negocio, no esperes más. Puede que ya seas el último en tenerla.

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